PROCEDIMIENTO: Consiste en la aplicación de diferentes sustancias químicas sobre la piel con el objeto de "pelar" o exfoliar las capas más externas de ésta. Se usa para mejorar el aspecto de la piel dañada por el sol, disminuir arrugas, mejorar cicatrices de acné o varicela, y decolorar o eliminar manchas. Dependiendo del poder de penetración de la sustancia química se eliminarán más capas de piel. A mayor profundidad, mayores efectos pero también más riesgos. Se emplea sobre todo en la piel de la cara.

TIEMPO QUIRÚRGICO: Depende de la extensión tratada y de la sustancia empleada. Varía entre 10 minutos a 2 horas.
ANESTESIA: Generalmente no precisa anestesia. Con peelings profundos (fenol) se suele emplear la sedación profunda.
HOSPITALIZACIÓN: Lo normal es sin ingreso. Se realiza en consulta. Con peelings profundos es necesario hacerlo en un quirófano y permanecer ingresado 1 ó 2 días.

 
EFECTOS SECUNDARIOS: Durante el procedimiento, sensación de picor (más intenso cuanto más profundo). Después, enrojecimiento, inflamación, costras y alteraciones de la sensibilidad. El fenol provoca un blanqueamiento permanente de la piel y la imposibilidad de broncearse.
RIESGOS: Infecciones bacterianas, herpes, cicatrices, alteraciones de la pigmentación y alergias. Con el fenol, además, pueden aparecer alteraciones cardiacas durante su aplicación.
RECUPERACIÓN: Desde 1 a 2 días con los peelings más suaves, hasta 1 mes con los más intensos. El enrojecimiento cutáneo con los peelings profundos puede durar hasta 6 meses.
DURACIÓN DE LOS RESULTADOS: A mayor profundidad del peeling, mayor duración de los resultados, sin olvidar que el proceso de envejecimiento seguirá su curso.