PROCEDIMIENTO: Consiste en reducir el volumen del pecho, remodelar la mama y situar el complejo areola-pezón en una posición más juvenil. Para ello es necesario extirpar el exceso de tejido graso-glandular y de piel, por lo que quedarán cicatrices. En casos seleccionados se puede obtener una reducción del volumen mediante liposucción.
TIEMPO QUIRÚRGICO: De 2 a 5 horas.
ANESTESIA: Se puede usar anestesia local + sedación.
HOSPITALIZACIÓN: Lo normal es un ingreso de al menos 24 horas. En casos excepcionales, sin ingreso.
EFECTOS SECUNDARIOS: Dolor, moraduras, inflamación y acorchamiento postoperatorios temporales. Presencia de cicatrices permanentes más o menos extensas.

 
RIESGOS: Los propios de la anestesia empleada, cicatrices anchas y visibles, hipertróficas y queloideas, infecciones, sangrado, hematoma, necrosis cutáneas, mal posición de los complejos areola-pezón, asimetrías mamarias, alteraciones de la sensibilidad del complejo areola-pezón o de la mama. Dificultad para amamantar.
RECUPERACIÓN: 10 días a 2 semanas. Las cicatrices van haciéndose menos visibles en meses o un año.
DURACIÓN DE LOS RESULTADOS: Depende de la edad, embarazos, pérdida y ganancia de peso, calidad de la piel, etc. pero en general se mantiene durante años.