PROCEDIMIENTO: Consiste en la corrección del exceso de piel palpebral y/o grasa periocular mediante la extirpación de las mismas a través de una incisión que se aloja en el ángulo del pliegue del párpado superior y en el borde inferior del tarso del párpado inferior, aunque esta última cicatriz puede no existir si se realiza el proceso por la conjuntiva del párpado inferior (Técnica transconjuntival).

TIEMPO QUIRÚRGICO: De 1 a 3 horas.
ANESTESIA: Se puede realizar con anestesia local y sedación.

 
HOSPITALIZACIÓN: Según el criterio del cirujano, este período inmediatamente posterior a la cirugía, puede comprender entre 3 y 24 horas.
EFECTOS SECUNDARIOS: Inflamación o incomodidad temporal, equimosis (moratones), lagrimeo, defecto en el cierre palpebral en los primeros días, tirantez en la piel, irritación y picor ocular, fotofobia, alteración pasajera de la sensibilidad de la piel; ésto acontece entre las primeras 4 ó 5 semanas.
RIESGOS: Temporalmente visión doble o borrosa, hematoma, infección, lagrimeo por los ángulos externos de los párpados, hemorragia subconjuntival milium o granos blancos de grasa en cicatrices palpebrales, dificultad en el cierre palpebral (normalmente pasajero), ectropion (que puede ser temporal o que requiera una cirugía secundaria), ceguera (extremadamente rara)..
RECUPERACIÓN: En 2-3 días cuidados domiciliares. De 7 a 10 días vuelta al trabajo. En 3-4 semanas se vuelve a una vida normal. Es posible que las equimosis dure varias semanas.
DURACIÓN DE LOS RESULTADOS: En muchas ocasiones es permanente, aunque generalmente puede durar varios años.